Hay deseos muertos, que nos atan, nos detienen en el camino.
Están los otros, los que nos empujan, los que
nos abren el camino.
Los deseos muertos quieren cambiar lo que no se puede cambiar. Nos hacen mirar atrás, niegan el perdón y la posibilidad de perdonar.
Los deseos muertos quieren cambiar lo que no se puede cambiar. Nos hacen mirar atrás, niegan el perdón y la posibilidad de perdonar.